La
Perspectiva en el Arte del Renacimiento:
Los
artistas como Giotto ya en el trecento habían comenzado a realizar
estudios sobre la perspectiva. A Giotto le era necesario representar
las relaciones de espacio y volumen y en consecuencia crear un marco
para las figuras y objetos de sus pinturas narrativas dándoles
un estilo más convincente como representaciones de la realidad.
Se destacan los trabajos ejecutados en la Capilla de la Arena en Padua
y los de la Capilla Bardi en Florencia.
A su vez en los últimos años del duocento y los primeros
del trecento, la representación espacial en sentido ilusionista,
tiene la característica especial de un cambio que modificara
la historia de la pintura europea, hacia el futuro, donde la percepción
óptica toma la importancia que impone la representación
ilusionista como tarea artística. La imagen se transformó
así en una ventana donde vemos una realidad creada artificial
pero con datos basados en la experiencia real, por medio de una escenografía
adecuada es lo que se logra alcanzar en la Basílica de San
Francisco, en Asís.
En los frescos que representan la leyenda de San Francisco en Asís,
se destaca del ciclo, como fueron enmarcados los campos de frescos,
parece tratarse de columnas de colores encajadas sobre pesadas cornisas,
sosteniendo estas un entablamento macizo, las filas de consolas de
la cornisa junto con el entablamento, son vistas en una inclinación
de perspectiva, aparecen desde un punto de vista bajo o inferior.
Del Este al Oeste el sistema de perspectiva se vuelve coherente, el
artista descubre que el observador percibe el marco de una pintura
como parte de su propia realidad. Con estos detalles los objetos se
sitúan aparentemente en un espacio tridimensional, que empujaría
la superficie del cuadro hacia adelante donde se halla el observador
y a su vez la amplía hacia atrás donde se encuentra
una profundidad espacial imaginaria.
Este descubrimiento anticipara la perspectiva central del Renacimiento.
También se destaca otra proyección espacial similar
en los frescos de la Capilla Scrovegni de Padua realizados por Giotto.
En el Renacimiento la idea principal de la época era describir
a la presición la relación existente entre el observador
individual y los objetos visualizados por el mismo observador en un
momento preciso y determinar como cambiar esta relación en
función de la distancia o del ángulo de observación.
La importancia se sitúa en la relación dinámica
entre el sujeto y el objeto que esta siendo visto u observado. Filippo
Brunelleschi se convierte en el descubridor de la perspectiva lineal,
se trata de un método para imitar el espacio medible en una
superficie plana.
Manetti además de biógrafo particular y observador directo
del momento en que Filippo Brunelleschi realiza su descubrimiento
de la perspectiva marca el hecho describiendo dos cuadros de demostración,
hoy perdidos, que reproducen el Baptisterio de San Juan y el otro,
el Palazzo Signori de gobierno ambos palacios ubicados en la ciudad
de Florencia.
Sobre el cuadro de Baptisterio de San Juan sabemos que fue pintado
sobre una tabla de madera, se supone cuadrada, con medidas de 30 centímetros
(treinta cm) de lado aproximadamente.
Lo primordial aquí era una visión del Baptisterio octogonal,
conforme lo visualizaba Brunelleschi, de pie, a unos 58 centímetros
(cincuenta y ocho cm) poco más o menos, desde adentro de la
puerta de la catedral, -es decir según cuenta Alberti- que
se ubico en el centro de la entrada de la Catedral en un sitio donde
mirando en dirección al Baptisterio, que se ubicaba en el mismo
eje de la nave central de la catedral, el campo visual de Brunelleschi,
quedaba perfectamente enmarcado por el portal, tal vez para emplear
de ese modo el marco de la puerta y crear así una retícula,
en la que en cada uno de sus cuatro lados indicaría unos puntos
de referencia ubicados a igual distancia uno de otros (entre sí)
o empleando cordeles entre los puntos correspondientes de los lados
opuestos. De igual forma Brunelleschi divide así su ventana
o plano de imagen y asegura la perfección de la imagen, manteniéndose
a una distancia fija, respecto a ella y a su objeto - el Baptisterio-,
mientras trabaja. Según Alberti este pudo haber sido el proceso
utilizado. Mientras qué el método que emplea para exponer
a la vista de los espectadores la imagen terminada, sería el
siguiente: por medio de un pequeño orificio ubicado a la altura
de los ojos en el lienzo pintado y colocando un espejo enfrente del
mismo acomoda la distancia precisa que existiría entre el ojo
de quien observa y la imagen reflejada, accediendo a que pueda de
este modo ser vista a escala real. Reproduciendo así una vista
de forma precisa desde un punto particular ofreciendo un patrón
bidimensional como una fotografía- Siguiendo con lo relatado
por Manetti, aún así ni la ubicación física
ni lo descrito sobre la tabla que realiza Manetti, sirve para determinar
con presición si Brunelleschi, representa una vista de ángulo
amplio sobre lo que se hallaba delante de el, hasta un máximo
de 90º, o una vista cómodamente amplia que abarcaba el
Baptisterio junto con un tramo de los edificios que se encontraban
a sus lados.
Según Manetti, Brunelleschi habría construido lo que
se denomina un peepshow -una caja cerrada donde , mirando por un orificio,
se observa una escena ilusionista- hecho que logra aumentar la ilusión.
Realizo un agujero pequeño en la tabla, en un punto que equivale
a aquel en que su línea de visión se encuentra con el
Baptisterio a lo largo de un eje perpendicular. Entonces el espectador
visualizaba a través de ese agujero, por detrás de la
tabla, hacia un espejo que se ubicaba de manera tal que reflejaba
la superficie pintada. Las dimensiones del espejo deberían
ser la mitad de las de la del panel para que se refleje este último
por completo.
Brunelleschi también uso plata bruñida para el cielo
potenciando la ilusión óptica obligando al espectador
a ver el Baptisterio pintado desde la ubicación del artista
cuando vislumbraba el edificio real.
La segunda tabla donde representa el Palazzo de Signori, esta hecha
a escala mayor, desde la esquina que se encuentra opuesta y en diagonal
de la Plaza. Narra Manetti que el ángulo de visión era
amplio pasando así por los lados de la plaza, y el foco de
atención se fijaría en el Palazzo. La tabla ahora sería
de grandes dimensiones.
Brunelleschi recortaría la zona del cielo por encima de los
edificios intensificando la ilusión verificando además
el perfil resultante de los edificios pintados con el de los edificios
reales.
El cuadro posee una disposición angular de su parte central
y dos puntos laterales de convergencia.
Brunelleschi utilizo un método para trazar las características
más importantes de las vistas en la superficie plana del cuadro,
que funciona así a modo de ventanas, pero las fuentes sobre
el método empleado son variadas no pudiéndose llegar
a un acuerdo preciso sobre cual fue la técnica aplicada.
El legado de brunelleschi para los pintores de la época del
renacimiento sería el implementar lo descubierto por él
en la ideación de espacios imaginarios.
Arriba
Inicio
Renacimiento
Sandro Botticelli Miguel
Ángel Buonarroti Leonardo
Da Vinci Rafael
Santi o Sanzio Donatello
Arquitectura del Renacimiento
Temprano
Arquitectura del Alto Renacimiento