Frontal de Ávia y Frontal del Altar de Cardet

Iconografía   La Pintura Monumental   Frontales   Miniatura Románica

En la pintura románica, se mantiene la actitud antinaturalista, predominante en el período prerrománico, y la perspectiva no existe. Tomada como decorativa el pintor crea su obra como un componente del edificio, en estas pinturas el dibujo y los colores planos se yuxtaponen, originando intensos contrastes cromáticos. Lo que se pretende es crear composiciones sencillas, pero sorprendentes, haciendo que su contenido sea percibido por el espectador desde el primer instante. Lo narrativo predominante en el gótico no es de mucho interés todavía para el pintor románico.

La atención se centra en la figura animada, el fondo es elementalmente liso. A veces pero limitadamente, puede apreciarse en él la rama de un árbol o un trozo de edificio para dar la idea de un paisaje o de un escenario arquitectónico; pero lo normal es que aparezca el fondo subdividido en vastas zonas de diversos colores planos, como resultado de antiguas fórmulas en la interpretación del paisaje. Según el citado ilusionismo latino, los azules del cielo terminan sintetizándose en dos fajas, y el paisaje en otras dos, verdes o amarillas u ocre y verde.

Las figuras se realizan con líneas muy gruesas, negras o de color rojo oscuro, recalcando así su valor decorativo, que exalta de esa forma lo plano del colorido. En este convencionalismo, no falta un sistema de modelado conciso y también convencional de origen bizantino.
El sombreado se efectúa a través de líneas paralelas y el modelado de los rostros a base de manchas rojas redondas en mejillas, frente y barba.
La finalidad de la pintura románica no es solo ser decorativa sino que el sentido del dibujo y color asiste a ese deseo de expresión estática fuerte y penetrante y de esa aspiración de grandiosidad e infinito también propio de la escultura románica.


El diseño iconográfico de la decoración pictórica del interior del templo, originalmente bizantino, tiene su foco en la capilla mayor que se presenta cubierta por un cuarto de esfera y delimitada por el abocinamiento semicircular del ábside, se compone de dos partes, semejantes al tímpano y a las jambas de la portada. Observamos que tanto la bóveda, como el tímpano, se dedica al tema apocalíptico del Pantocrátor o Todopoderoso , que es el Cristo en Majestad, como Dios Hijo, Creador y Juez, dentro de la almendra mística y rodeado por los símbolos de los Evangelistas o Tetramorfos, muchas veces acompañados por los Evangelistas por ángeles o profetas.

El Pantocrátor, a veces es sustituido por la Virgen con el Niño, a la que observamos adorada por los Reyes Magos. El Ábside con su superficie cilíndrica se dedicada principalmente a profetas o santos, que están simétricamente distribuidos, y se muestran derechos y de frente, a veces puede aparecer otra escena representada
mientras en el zócalo hallamos comúnmente un lienzo pendiente o una obra decorativa
En los muros laterales del templo se muestran historias ubicadas en amplias zonas horizontales, subdivididas a su vez en cuadros.

Galería de imágenes de ábsides y pintura mural en el Románico (se puede observar en modo pantalla completa)

Murales y Ábsides del Románico:

1. Ábside de Santa Maria d' Àneu. Monasterio de Santa Maria d'Àneu (Escalarre ,Pallars Sobirà, España)
2. Copia de Sant Pau d'Esterri de Cardós ( interior de la iglesia de Sant Pere d'Esterri de Cardós la original se encuentra en el Museu Nacional d'Art de Catalunya MNAC )
3. Pinturas de Boí, lapidación de San Esteban siglo XII Müstair, Iglesia del Monasterio de San Juan. ( San Juan de Boí, Alta Ribagorza, Lérida, España)
4. Ábside de Santa María de Taüll (Maiestas Mariae) Iglesia Parroquial de Santa Maria de Taüll (Taüll, Alta Ribagorça, España) Se conserva una copia en el lugar , el original se ha trasladado al Museu Nacional d'Art de Catalunya MNAC, Barcelona, España.
5. Sant' Angelo in Formis (Caserta) Basílica de Montecassino
6. Panteón de los Reyes de León, Basílica de San Isidoro de León , España
7. Pantocrator de San Isidoro de León, España
8. Pantocrator de Sant Climent de Taüll él original se encuentra en el Museu Nacional d'Art de Cataluña MNAC en Barcelona, España
9. Ábside de la Iglesia de Santa María de Taüll, la obra original fue trasladada al Museu Nacional d' Art de Catalunya, Barcelona, España
10. Ábside de Santa María de Taüll (Maiestas Mariae) Iglesia parroquial de Santa Maria de Taüll (Taüll, Alta Ribagorça, España) Se conserva una copia en el lugar , el original se ha trasladado al Museu Nacional d'Art de Catalunya MNAC, Barcelona, España
11. Pantocrator de Sant Climent de Taüll él original se encuentra en el Museu Nacional d'Art de Cataluña MNAC en Barcelona, España
12. Pantocrator de Sant Climent de Taüll él original se encuentra en el Museu Nacional d'Art de Cataluña MNAC en Barcelona, España
13. La victoria de los arcángeles sobre el dragón del Apocalipsis, Abadía de San Pietro al Monte, municipio de Civate, provincia de Lecco.
14 - 15. Historia de Cristo y Monstruos Marinos ubicado en los paneles del techo en la Iglesia Parroquial de Zillis (Grisones)

16 - 22. Historia de Cristo y Monstruos Marinos ubicado en los paneles del techo en la Iglesia Parroquial de Zillis (Grisones)
23. Es una pintura de Grifo,mitad león, mitad águila, como guardianes del templo pertenece al bestiario iconográfico románico y procede de la Torre del Tesoro del antiguo Monasterio de San Pedro de Arlanza, Burgos, España. Museu Nacional d'Art de Catalunya MNAC, Barcelona, España

 

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LA ICONOGRAFÍA ROMÁNICA:

Culminados los prejuicios contra las imágenes, y fundamentalmente contra su culto que había manifestado el Oriente bizantino en la iconoclasia e igualmente el Occidente franco-germánico en la época carolingia y otoniana, en el siglo XI se logra en definitiva una síntesis en la qué, el icono, en tanto materia y forma, y también contenido y marco espacial, queda perfectamente constituido en una síntesis entre su representación principal de imagen sagrada y su empleo como decoración arquitectónica.

Las creaciones románicas se basan, en la Biblia tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento y en los relatos evangélicos, canónicos como apócrifos. La representación permanente en el románico de la Majestad de Cristo rodeado por el Tetramorfos, que si bien supuestamente se basaría en el capítulo IV del Apocalipsis podría ser influenciada por otros orígenes anteriores, y por medio de la visión de Ezequiel, conectaría posiblemente con representaciones mesopotámicas.

La temática que destaca en el románico es primordialmente cristológica.
Cristo es mostrado primeramente en majestad, y como Pantocrátor en los territorios bizantinos. Nos encontramos ante una época donde la cristiandad, en Oriente como en Occidente, basa su fe en la divinidad de Jesús, oponiéndose de manera férrea, a las denominadas herejías cristológicas, en primer lugar contra el arrianismo y posteriormente contra el adopcionismo. Así debe de comprenderse la idea del Pantocrátor que, con sus monumentales dimensiones, completa con su sola presencia los ábsides bizantinos como en Monreale siendo este su real sentido histórico.

Del mismo modo, junto a la divina Majestad de Cristo, hallamos representado para ser visto por el pueblo su modelo heroico y alentador de su sobrenatural caridad dando lugar al surgimiento de las imágenes de Cristo crucificado y humillado a la par de un Cristo en majestad en otras palabras un Cristo que se ha sacrificado a si mismo y ha muerto por observancia al Padre y por amor a nosotros. Otra de sus representaciones es la de Cristo como Juez, apartando buenos y malos y suelen hallarse también los temas hagiográficos, predilectamente la Virgen María. Nos encontramos ante el siglo XII en el donde comienza el tiempo del "amor cortesano"; se tiende a honrar a la mujer, se distinguen los trovadores y poetas que gustan de cantar a la nujer. Es entonces donde la Virgen María, identificada como verdadera Madre de Dios (Sedes Sapientiae), iconográficamente será exaltada y dará origen a la reconocida majestad de María.

Durante el románico y por medio de su arte se amplia la tradición de culto a las reliquias de los santos y la devoción a su memoria aquí es cuando destacan los apóstoles y mártires de la Iglesia primitiva que también se transformaran en patronos locales. También halla representación la denominada psicomaquia, que se caracteriza por la lucha moral contra el pecado, mediante la utilización de figuras simbólicas de vicios y virtudes. Destacan en esta época también los temas históricos, casi recientes, como las Cruzadas, y otros profanos de significación simbólica como los calendarios, bestiarios, mapas geográficos, canciones épicas y fábulas, de índole moral o satírico.

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LA PINTURA MONUMENTAL:

La pintura románica no haya prolongación con la de los siglos anteriores, además nace un nuevo genero la vidriera.
Técnica empleada en el románico:
Durante el románico serán tres los procedimientos que se destacaran, la pintura a fresco, el a secco, que utilizaba un aglutinante sobre un fondo oscuro y seco preparado primeramente, y otro método intermedio.
Estilísticamente nos encontramos con un linealismo o predominio del dibujo que ciñe las formas sin inquietarse por sugerir sus volúmenes nos encontramos entonces ante, un planismo que no intenta figurar el espacio real sino una sumisión al marco, vivido como en la escultura con criterios de máxima densidad figurativa, y ciertos recursos como detalles expresivos; una atención del ritmo, a una manera más intuitiva que racionalizada; y un objetivismo que casi puede permitir a cada artífice la expresión de un sentimiento propio. Lo que para nosotros podrían ser inexactitudes, producto de la impericia, cobra sentido y alcanza finalidad, al entenderse que la "voluntad artística" de aquellos artistas no era la duplicación de las formas naturales, sino su libre empleo de forma simbolizante y expresiva a un fin determinado.

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FRONTALES ROMÁNICOS - pintura sobre Tabla: (Galería de imágenes de los Frontales Románicos)

Similares estándares comparten las pinturas murales con la realizada sobre tablas, también efectuada por los mismos artífices que pintan los muros. La pintura sobre tabla es una práctica sedentaria y principalmente monacal del mismo modo que la miniatura sobre el escritorio del monje. El frontal o antependio suele aplicarse a los muebles de uso litúrgico como la mesa de altar decorando su frente y costados. El frontal dará origen evolutivamente al retablo, que se ubica detrás y por encima del altar aunque todavía en el románico se distingue por sus pequeñas dimensiones y es muy poco frecuente. En su iconografía destaca el Pantocrátor dentro de mandorla y los apóstoles en filas que se superponen, también la Virgen y los Santos.

La pintura románica en tabla, se realiza con una primera capa de yeso e incluye a los frontales, baldaquinos y pequeños retablos. Los baldaquinos en la forma tradicional de cimborrio o templete y tablero oblicuamente dispuesto sobre una viga, son poquísimos, y lo mismo ocurre con los retablos, que no se debieron de empezar a emplearse hasta una fecha más tardía.

La pintura románica en tabla se limita prácticamente a los frontales que decoran el frente de la mesa del altar. Como reflejo del estilo de la gran pintura mural, encontramos los frontales del Salvador y los Apóstoles, del Museo de Barcelona, provenientes de la región de Urgel (Frontal del Altar de la Seo de Urgel o de los Apóstoles procede de una Iglesia perteneciente al obispado de Urgel, Museu d'Art Nacional de Catalunya MNAC, Barcelona, España)

Aparte de su valor puramente artístico, estos frontales son buenos ejemplos del simbolismo románico
De una amplia región, que tiene por centro Ripoll, procede una serie de frontales de estilo más dispar, pero en los que perdura la sobriedad de la pintura mural. A este grupo se asigna el de San Martín, hasta ahora considerado del XI, y, por tanto, el más antiguo de todos los conservados, pero que, al parecer, corresponde al XII, y el de San Andrés de Sagars, ambos en el Museo de Vich (ver en galería de imágenes). Tanto en uno como en otro, mientras la parte central continúa reservándose al Pantocrátor, los pequeños compartimientos laterales se dedican a historias diversas de los santos respectivos. Los fondos son de colores alternados.

De rasgos mucho más definidos es el grupo de frontales que se caracteriza por la complicación de los plegados de sus ropajes, en los que se multiplican rizos y espirales, llegando incluso a dibujar flores muy esquematizadas. Obras, al parecer, de fecha bastante tardía, los ejemplos más representativos son el de la Virgen y el de Santa Margarita, del Museo de Vich (ver en galería de imágenes). Los dos consagran la parte central á la Virgen.
De época también tardía, como lo atestiguan la dedicación a la Virgen y, sobre todo, el transformarse la mandorla en un cuadrilóbulo, e incluso el desaparecer, son los frontales de Llusá.

Al siglo XIII pertenece, por último, una serie en la que la pintura por el deseo de emular la riqueza de los frontales metálicos, se reduce a los personajes, que quedan perfilados por el fondo de yeso dorado en relieve y decorado con temas geométricos o vegetales muy esquematizados.

La almendra mística suele sustituirse por un arco lobulado sobre columnillas, y también, como en los anteriores, es la Virgen, y sobre todo santos, quienes presiden el frontal. La mayor parte de estos frontales proceden de la región de Lérida y el más importante es el de San Martín, firmado por el pintor Juan.

Galería de imágenes de frontales románicos (se puede observar en modo pantalla completa)

Galería de imágenes de frontales románicos:

1. Frontal de Altar de Mosoll o Frontal de los Magos de Mosoll Técnica: Temple, relieve de estuco y restos de hoja metálica corlada sobre tabla. Medidas 99cm x 107cm x 7cm. Procede de la Iglesia de Santa María de Mosoll (Cerdeña, Gerona) Museu Nacional d'Art de Catalunya , MNAC, Barcelona, España

2. Frontal de Àvia o Frontal de la Mesa de Altar de Àvia procede de la Iglesia de Santa María d' Àvila. Museu Nacional d'Art de Catalunya MNAC, Barcelona, España

3. Baldaquino de Tost. Técnica: Temple, relieve de estuco y restos de hoja metálica corlada sobre tabla. Medidas: 176,5cm x 161cm x 95cm. Procede de la Iglesia Parroquial de San Martín de Tost (Alto Urgel, Lérida, Cataluña, España) Museu Nacional d' Art de Catalunya MNAC, Barcelona, España

4. Baldaquino de la Vall de Ribes. Conservado en el Museu Episcopal de Vic.

5. Frontal de Altar de San Martín de Chía procede de Ribagorza, Huesca, España Museu Nacional d'Art de Catalunya MNAC, Barcelona, España. Técnica: Temple relieve de estuco y restos de hoja metálica corlada sobre tabla. Medidas: 100cm x 146cm x 8cm.

6. Frontal de Altar titulado de Esquius. Museu Nacional d'Art de Catalunya MNAC, Barcelona, España. Técnica: Temple y restos de hoja metálica corlada sobre tabla. Medidas: 88cm x 123cm x 1,6cm

7. Parte del Frontal del Altar de Cardet, procede de la Iglesia Parroquial Santa María de Cardet (Alta Ribagorza, Lérida, España) Museu d'Art de Catalunya MNAC. Técnica: Temple, relieve de estuco y restos de hoja metálica corlada sobre tabla. Medidas: 97cm x 162cm x 7,5cm

8. Frontal de Altar de Farrera procede de la Iglesia de Farrera (Pallars Sobirà, Lerida, España) Museu Nacional d' Art de Catalunya MNAC, Barcelona, España. Técnica: Temple sobre tabla. Medidas: 103cm x 147cm x 6cm

9. Frontal del Altar de los Arcángeles. Museu Nacional d'Art de Catalunya, Barcelona, España. Técnica: Temple, relieve de estuco y restos de hoja metálica corlada sobre tabla. Medidas: 105,3cm x127cm x 4,5cm

10. Frontal de San Martín de Chía procedente de la iglesia de San Martín de Chía (Huesca) Museu Nacional d' Art de Catalunya MNAC, Barcelona, España. Técnica: Temple relieve de estuco y restos de hoja metálica corlada sobre tabla. Medidas: 100cm x 146cm x 8cm.

11. Frontal de San Juan Bautista, de Gésera, en Barcelona, Museu Nacional d'Art de Catalunya MNAC. Medidas: 106cm x 175cm

12. Frontal de San Martín, con escenas de la vida de San Martín y los apóstoles. Técnica:Temple sobre tabla. Medidas 91cm x 155cm. Procede de la iglesia de Sant Martí (Alta Cerdaña, España).Museu d'Art Nacional de Catalunya MNAC, Barcelona, España.

13. Frontal de Santa Julita y su hijo Sant Quirze procede de la pequeña ermita de Durro, en el valle del Bohí (Lérida, España) Museu Nacional D'Art de Catalunya MNAC, Barcelona, España. Técnica: temple sobre tabla. Medidas: 98cm x 129,3cm x 6,5cm.

14. Frontal de altar de Santa Margarita de Vilaseca. Museu Episcopal de Vic, Vic. Técnica: Temple sobre tabla. Medidas: 95,8cm × 147,5cm × 5cm

15. Frontal de Santa María de Taüll. Museu Nacional d'Art de Catalunya MNAC, Barcelona, España. Técnica. Temple sobre tabla y tallas aplicadas. Medidas: 97cm x 135,5cm x 11cm

Frontal de Altar de Cardet procede de la Iglesia Parroquial de Santa Maria de Cardet

16. Frontal de Altar de Cardet procede de la Iglesia Parroquial de Santa Maria de Cardet (La Vall de Boí, Alta Ribagorça, España) Museu Nacional d'Art de Catalunya MNAC, Barcelona, España Técnica: Pintura al temple sobre tabla con relieves de estuco antiguamente cubiertos de corladura. Medidas: 96cm x 160cm

Frontal del Altar de la Seo de Urgel o de los Apóstoles

17. Frontal del Altar de la Seo de Urgel o de los Apóstoles procede de una Iglesia perteneciente al obispado de Urgel, Museu d'Art Nacional de Catalunya MNAC, Barcelona, España. Técnica: Temple y restos de hoja metálica corlada sobre tabla. Medidas: 102,5cm x 151cm x 6cm.

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LA MINIATURA EN EL ROMÁNICO:

Apartir del siglo XII quizás por la reforma de los monasterios los monjes avanzan en la realización de códices miniados y delicados libros, se destaca entonces el trabajo de los llamados scriptoria, la temática a ilustrar generalmente se basada en temas de la Biblia.

Pagina miniada del Lezionario Cassinese,  (aprocximadamente  1080)


Estilísticamente la miniatura románica se distingue por el cambio en la visión de la miniatura que pasa de ser un tapiz ornamental y se vislumbra ahora con un auge de la figura humana, resaltando la corporeidad anatómica con ropajes que demuestran su jerarquía espiritual o social. Los personajes pueden ser un poco más individualizados por sus rasgos simbólicos y de expresión, se busca un mayor realismo distanciándose un poco de la abstracción se empieza a utilizar un sutil modelado de las figuras y el espacio donde se hallan las figuras comienza a cobrar importancia, aun con estos avances se mantiene su carácter ornamental aunque ligado ahora entre la plasmación de la vida y el ornamento propiamente dicho. Otra característica de las miniaturas románicas es que puede aparecer el autor por medio de su firma o también por su retrato.

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